¿Por qué ya está hecha? Yo no la he pedido.
Porque tu tiempo vale más que un argumento de venta. En vez de decirte que podríamos mejorar tu web, la hemos hecho, y ahora puedes verla. Si te gusta, son unos minutos hacerla tuya. Si no, no has perdido nada.
¿Tengo que cambiar de hosting o de dominio?
No. Tu dirección web sigue igual, tu correo sigue igual, tu hosting sigue igual. Lo único que cambia es cómo se ve la web.
Esto suena técnico. ¿Tengo que tocar código?
No. Si alguien ya gestiona tu web, le enviamos los archivos y los cambia en unos cinco minutos. Si la gestionas tú, te enviamos un paso a paso hecho para tu caso exacto. Ese es todo el trabajo.
¿Es una suscripción?
No. Un pago y es tuya. No somos tu empresa de web mensual. No te volvemos a cobrar.
¿Puedo pedir cambios antes de pagar?
Sí. Te damos la web montada para que la pruebes y nos digas qué cambiarías. Hacemos todos los detalles pequeños que podamos — color, tipografía, textos, fotos — y si quieres algo más grande, te decimos si es posible y cuánto, todo antes de pagar. Pagas cuando ya está justo como la quieres.
¿Y si quiero cambios más adelante?
Los cambios pequeños son una tarifa puntual. Por lo demás, la web es tuya para hacer con ella lo que quieras.
¿Por qué debería fiarme de vosotros?
Ya has visto el resultado antes de pagar un céntimo. Ese es el punto. Preferimos enseñártelo que prometértelo.